Respuesta a la Introducción. Empiezo respondiendo a la Introducción que hace Salvador Sánchez en las primeras páginas de su libro 'Periplo' y que va ... dirigida precisamente a sus lectores. Se confiesa el poeta un voluntarioso escritor que no se considera un profesional ni un titulado de las letras. Tengo que decir aquí que no es lo mismo ser docto en una materia que poseer el talento natural para comunicar a los lectores ya sea en prosa o en verso y que al mismo tiempo sea atrayente y despierte interés. Es decir, no es lo mismo saber que crear.
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Por otra parte los lectores no necesitan imprescindiblemente conocer las estrictas reglas de la comunicación literaria y ningún especialista de esta materia va a desconsiderar la forma de expresión del que comunica, porque ya sabemos que el estilo literario, aparte de las claves de contenido que se emplean, se complementa con el aporte personal que cada escritor imprime a sus textos.
En cuanto a un posible estudio que los especialistas hagan o no de la obra de un escritor, la mejor antología es la presencia, la extensión y la relevancia de la obra en su conjunto y de los espacios donde ha sido expuesta. Completar 40 publicaciones y darlas a conocer en lugares tan distantes entre sí como Argentina (Buenos Aires), Italia (Sicilia), Bilbao o Las Palmas de Gran Canaria ya merecen una justa consideración.
Contextualización del autor y su obra poética
Salvador Sánchez nace en Gáldar en 1932 y en los tiempos convulsos de la posguerra, cuando ya contaba con quince años, sucedieron tres hechos históricos que supusieron tres puntos de inflexión en la evolución de nuestro despertar democrático.
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El primero ocurrió en 1947 con la publicación de 'Antología cercada' cuyos autores fueron: Los hermanos Millares, Agustín y José María, Pedro Lezcano, Ventura Doreste y Ángel Johan. Esta obra se anticipó ocho años a la poesía social que luego aparecía en esa década en la Península con Gabriel Celaya, Blas de Otero y otros más. El segundo sucedió algo más tarde con la publicación periódica, entre 1949 y 1951, de la revista 'Planas de poesía'; se imprimía en la imprenta Lezcano y a cuyos autores ya mencionados anteriormente se les unió Juan Bravo, José Luis Junco y José Gallego. El tercero fue cuando sale a la luz el Primer homenaje a Miguel Hernández el 28 de marzo de 1966 en El Museo Canario, Salvador Sánchez ya había publicado cuatro años antes su primer poemario 'La flecha en el camino'.
Sabido es que desde la clandestinidad colaboró fielmente con los activistas que luchaban contra la dictadura, como fue el caso cuando ocultó en su casa a Emilio Díaz, quien se encontraba en búsqueda y captura por el régimen franquista. Más tarde, a su regreso de Venezuela, recibe la visita de la policía que, después de unas preguntas relacionadas con su actividad literaria, termina con la advertencia: «¡Tenga cuidado, le estamos vigilando!». Al observar tanto atropello escribe un poema titulado, '¿Por qué?', en el que siente su sangre incontenible ante lo que está sucediendo y su deseo de ver la luz en medio de tanta oscuridad e ignominia. Tiempo después, en el Instituto de Enseñanzas Medias de Las Palmas y en un homenaje a Miguel Hernández, recita su poema 'La Paz'.
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Ser poeta
Decía el poeta vallisoletano Francisco Pino que «el poeta debe inventar su verso, aquel en el que se sienta cómodo». En cuanto a sentirse poeta, José María Millares Sall afirmaba: «La creación es para mí tan vital como una necesidad. Es respirar. Yo respiro la palabra, o me ayuda a respirar». Escribía Luis Feria: «En el quehacer poético, el autor está siempre solo, siempre aislado, es el precio tremendo que tiene que pagar por su obra: la soledad. Únicamente le rodean en el tránsito sus vivencias más íntimas y ese mundo particular y cerrado donde solo el poeta tiene cabida».
Con estos parámetros se emparentan las premisas poéticas de nuestro poeta.
Estilo poético de Salvador Sánchez. Análisis de la obra
'Periplo' supone el último libro publicado por Salvador Sánchez y está estructurado en tres bloques: 'Artistas', 'Visiones' y 'Paisajes'. Compuesto en estrofas de cuatro versos octosílabos y endecasílabos, y algunos sonetos. Versos rimados a veces en los pares y otras en los impares. Cuando hablo de 'estilo poético' en este caso no me refiero en profundidad a las claves estéticas del contenido, como la emoción, el racionalismo o el existencialismo, así como tampoco a las características poéticas, como el ritmo, la musicalidad, las figuras poéticas, las metáforas, etcétera; me refiero a una forma expresiva del lenguaje como la descripción, que siendo una herramienta literaria que se utiliza para aportar profundidad y matices, Salvador Sánchez hace de ella su estilo propio. Hablamos aquí de 'poesía narrativa', conocida también con el término anglosajón «Studyladder»; y según su definición la temática que se emplea se infiere para describir personas, paisajes o acontecimientos y que en este caso coinciden con las tres partes en que el autor ha estructurado el libro.
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Así se aprecia en el poema 'Julio Viera': «La guitarra-mujer encantadora / sugerente simbiosis creativa / soñador permanente, llama viva / sin igual criatura soñadora». Observamos en su obra que las pinceladas que usa para describir son adjetivos con el nombre en medio y otras veces el nombre al principio seguido de los dos adjetivos. Utilizando en alguna ocasión tres adjetivos que limitan o amplifica al nombre según su intención o interés lingüístico; como queda resaltado en el poema 'Domingo Rivero': Combativo: creyente, descreído / continuado debate incisivo / juventud, madurez, ¿enemistadas? / malvenida la esquela septembrina.
Los varios contenidos del libro van dirigidos a las manifestaciones artísticas de pintores, y escultores, poetas, músicos y compositores; a la defensa de los espacios naturales, así como también expresan diversas vivencias emotivas experimentadas por el autor en distintos momentos, lo que denota la inquietud del poeta por la vida en total y el arte en todas sus versiones. Sus poemas contienen adjetivos vívidos que con palabras pintan objetos, personas y paisajes ayudando a crear una imagen en el subconsciente del lector tras cada término, cada expresión y cada verso. Destacamos en este punto: Del poema 'La Lajita', el fragmento: «La palmera preside bien erguida / entre el árido-verde majorero / ascensora de inútiles alturas / al susurro de atlánticas canciones». La voz 'ascensora' podemos asumirla como que la palmera asciende a las alturas de forma innecesaria en aquel paisaje tan llano de Fuerteventura, dicho término no está contenido en el diccionario, es conocida la afinidad de Salvador Sánchez que, como neologista, tiende a inventar palabras. En su descripción poética cada adjetivo limita o amplifica al nombre soliendo cambiar el orden para darle otro aire o matiz diferente en su expresión.
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A Salvador Sánchez se le ve por las tardes paseando por Triana, su hábitat natural. Suya es la expresión «trianeando» (otro neologismo) que aparece en uno de sus versos para referirse a pasear por esa calle tan habitual para él. Así queda recogido en el poema dedicado a la pintora callejera Bianca Milacic: «La mano decidida, cual pincel / extiende los colores sabiamente / y nace, poco a poco, la señora / estática, real, figurativa. // (…) // Sorpresa, bienvenida señorea / el ámbito espacial trianeando, / artista, quintaesencia, homenaje / a Frida mexicana universal».
Así es la esencia contenida en su poemario 'Periplo' y que Salvador Sánchez nos obsequia.
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