Votación a favor del interés insular del proyecto del Dreamland en el pleno del Cabildo majorero del 28 de noviembre de 2022.Javier Melián / Acfi Press
El Cabildo está punto de 'sepultar' la declaración de interés insular del Dreamland en Corralejo
Estudios de cine ·
Al pleno insular le corresponde finiquitar la declaración que dio luz verde a los estudios de cine en Fuerteventura, con el fin de que no quede ninguna posibilidad de que el proyecto pueda realizarse cerca del Parque Natural de las Dunas. La votación de noviembre de 2022 dinamitó el pacto de gobierno: Lloret cesó a CC y el PP se fue por su propio pie
Un año y medio más tarde de la aprobación de la declaración del interés insular para la ciudad del cine Dreamland a las puertas del Parque Natural de las Dunas de Corralejo, el Cabildo de Fuerteventura ultima darle el carpetazo definitivo a un proyecto que provocó la ruptura de la mayoría de gobierno insular, quedando en minoría y después en un equipo de dos personas al frente, y una repulsa social que aún perdura. Para echar tierra sobre estos estudios cinematográficos que luego se trasladaron a Gran Canaria y sobre los que ahora pesa una querella presentada contra José Antonio Newport por tres presuntos delitos societarios, sólo falta un informe y luego se elevará a pleno ordinario, quedándose sólo a nivel de anécdota política en Fuerteventura.
Tocó lunes aquel 28 de noviembre de 2022, cuando el voto de calidad del entonces presidente Sergio Lloret (AMF) rompió el desempate de once votos a favor (PSOE, AMF, grupo mixto y Podemos) y once en contra (CC y PP), dando luz verde al interés insular para el Dreamland en una zona virgen de Corralejo. Si el debate de dos horas y la votación encendió el pleno, más al público que llenó con pancartas el salón de plenos y que congregó a sindicatos y colectivos como Agonane o la asociación patrimonial El Efequén y a ciudadanas y ciudadanos como Irene Hormiga, maestra jubilada cuyo vídeo de rechazo se hizo viral.
Carteles de protesta entre el público del pleno que dio el interés insular a los estudios cinematográficos cerca del Parque Natural de las Duñas de Corralejo.
Javier Melián / Acfi Press
La consecuencia de la división del voto entre los tres partidos del pacto de gobierno no resultó inmediata sino que el primer mandatario Sergio Lloret espero quince después, el 13 de diciembre, para firmar el cese de los siete consejeros de CC que levantaron la mano en contra de la declaración de interés insular del Dreamland.
El Cabildo quedó en una minoría que se redujo todavía más cuando, tras la aprobación del presupuesto de 2023, los cuatro consejeros del PP se marcharon por su propio pie del equipo de gobierno. Como dijo la entonces portavoz popular y hoy consejera de Empleo y Turismo del Gobierno de Canarias, Jessica de León: «Hay que saber entrar y saber irse». Y así lo hicieron el 22 de diciembre, quedando la primera institución majorera en manos de dos personas por primera vez en más de un siglo de vida.
Lola García, entonces vicepresidenta, enseña en el pleno de noviembre de 2022 los informes en contra de la ubicación del Dreamland cerca del espacio protegido de las Dunas de Corrralejo, bajo la mirada del presidente majorero y todavía socio del equipo de gobierno insular.
Javier Melián / Acfi Press
Devenires políticos aparte, el Dreamland quería levantarse sobre 160.000 metros cuadrados de la dehesa de Huriamen, a unos escasos 440 metros del Parque Natural de las Dunas de Corralejo. Desde este trozo de suelo rústico de protección agropecuaria en su mayor parte, se divisa la franja de jable de las dunas, el Parque Natural de la Isla de Lobos y Lanzarote.
En esta zona virgen jalonada de malpey, según la Sociedad Española de Ornitología (SEOBirdlife) campean 30 especies protegidas de aves, tres de ellas en peligro de extinción.
Suelo donde se hubieran levantado los estudios cinematográficos en Corralejo, cerca del Parque Natural, con la Isla de Lobos y Lanzarote al fondo.
Javier Melián / Acfi Press
Allí mismo, se hubieran levantado varios edificios de hasta 25 metros de altura que hubieran albergado, entre otros, la superficie «de rodaje más grande del continente con 6.000 metros cuadrados», otros dos platós de 2.500 metros cuadrados, un water tank de 1.600 metros cuadrados, naves destinadas a camerinos y creación de decorados. El interés insular, que ahora se finiquita por el pleno del Cabildo, hubiera acelerado los trámites de administrativos de la obra.
Ante la oposición social y política, el proyecto de estudios cinematográficos se trasladó a Telde, a una zona ya antropizada. dándole el Cabildo grancanario el interés general en mayo de 2023. Pero esa es otra parte de la 'película' del Dreamland que acabó en querella.
Comentar es una ventaja exclusiva para registrados
¿Ya eres registrado?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.